Entre el dolor profundo y los pequeños momentos de esperanza, transcurre la vida de una mujer que acepta con dignidad los golpes del destino
Cuando Marcela se casó con Jiří, en 1980, no podía prever que tendría problemas con su suegra, que daría a luz a una hija y que, dos años después, se divorciaría. Ante nuestros ojos se desvela la historia auténtica de una mujer en un entorno social inadecuado y en una relación poco satisfactoria. En noviembre de 2005 la sacude una gran conmoción cuando su hija Ivanka, de 25 años, muere trágicamente. La documentalista Helena Třeštíková acompaña a Marcela incluso en ese momento, el más difícil de su vida.
Tras la emisión en televisión de “Marcela”, en febrero de 2006, el público empezó a enviarle expresiones de simpatía... Pero su historia no termina ahí.
"Prefiero escuchar que hablar", dice la cineasta Třeštíková, expresando su filosofía, que también aplicó a este proyecto cinematográfico, iniciado en los años ochenta.
Cuando Marcela se casó con Jiří, en 1980, no podía prever que tendría problemas con su suegra, que daría a luz a una hija y que, dos años después, se divorciaría. Ante nuestros ojos se desvela la historia auténtica de una mujer en un entorno social inadecuado y en una relación poco satisfactoria. En noviembre de 2005 la sacude una gran conmoción cuando su hija Ivanka, de 25 años, muere trágicamente. La documentalista Helena Třeštíková acompaña a Marcela incluso en ese momento, el más difícil de su vida.
Tras la emisión en televisión de “Marcela”, en febrero de 2006, el público empezó a enviarle expresiones de simpatía... Pero su historia no termina ahí.
"Prefiero escuchar que hablar", dice la cineasta Třeštíková, expresando su filosofía, que también aplicó a este proyecto cinematográfico, iniciado en los años ochenta.